El «San Antonio de Padua» de Mateo Alemán: ?· El San Antonio de Padua de Mateo Alemán: tradición…

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    25-Sep-2018

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  • CRITICN, 77, 1999, pp. 5-52.

    El San Antonio de Padua de Mateo Alemn:tradicin hagiogrfica y

    proceso ideolgico de reescritura.En torno al tema de pobres y poderosos

    Henri GuerreiroLEMSO, Universidad de Toulouse-Le Mirail

    En los preliminares del San Antonio de Padua, publicado en Lisboa (1604) ydirigido al reino y nacin lusitana1, Juan Lpez del Valle, alabando a Mateo Alemn,califica esta obra de historia2. El propio Alemn, en su advertencia al Letor3, noduda en definir el estilo empleado para contar la vida deste glorioso santo dehistrico. Sin duda se siente obligado a hacerlo para precaverse contra las eventualescrticas que, por demasiada curiosidad4 es decir, por excesivo prurito de purismo

    1 San Antonio de Padua de Mateo Alemn. Dirigido al reyno y nacin Lusitana. Con licencia del SantoOficio de la Inquisicin, y previlegios de Su Magestad para Castilla y Portugal. Impresso en Sevilla porClemente Hidalgo. Ao 1604. Utilizamos el ejemplar de la princeps de la Biblioteca Nacional de LisboaRes. 1282 P., modernizando acentuacin, puntuacin y ortografa, excepto caso de relevancia fontica.

    2 No se encaminan tan lucidos trabajos, como los que ha empleado Mateo Alemn en escrebir lahistoria del glorioso s[an] Antonio de Padua, a menos loable fin que a pretender que el cristiano letor goce elfruto que suelen causar los varones ilustres... (Vid. Juan Lpez del Valle, en alabanza de Mateo Alemn.Elogio).

    3 Curioso: el que trata alguna cosa con particular cuydado y diligencia (Covarrubias, Tesoro de lalengua castellana o espaola, 1611).

    4 Para facilitar la comprensin de la postura dual del escritor hispalense, reproducimos a continuacin lacasi totalidad de este texto liminar:

    Porque (con demasiada curiosidad) pudiera culpar alguno el estilo histrico que sigo en la vida desteglorioso santo, quiero satisfacerle con que no se ignora que de tal manera debe proceder cualquierhistoriador en sus escritos, que vayan tan desnudos de lo que no es muy proprio dellos cuanto vestidos de

  • 6 HENRI GUERREIRO Criticn, 77, 1999

    en el modo de tratar lo histrico pudieran dirigirle algunos lectores. Con el fin desatisfacer dichas crticas, profesa como notoria evidencia que de tal manera debeproceder cualquier historiador en sus escritos, que vayan tan desnudos de lo que no esmuy proprio dellos cuanto vestidos de toda verdad; la cual ser insiste acatadapor l inviolablemente. En cambio, respecto a la proposicin de que el relatohistrico no admita materia ajena a su propia naturaleza, no vacila en sustentar unapostura muy poco conformista. Si el primer motivo para hacerlo resulta extraamentesibilino, el segundo, de por s asaz suficiente, queda muy claro: ... como sean las vidasde santos ejemplo a las nuestras, tengo por permitido a un claro y fiel espejo cristalinode roca, donde nos habernos de mirar, ponerle algunos adornos con que se guarnezca; ya semejantes leturas, irlas parafraseando con moralidades y alegoras de donde se saquefruto...5. Lejos de discrepar de tales advertencias, Lpez del Valle las corrobora paraesta suerte de historia (o sea historia de santos), y las explicita para el propio SanAntonio de Padua. As afirma en el mismo Elogio que en esa obra se ha cumplidocon puntualidad la obligacin de escrebir con [...] verdad, sin que ese requisito hayaimpedido que el autor supere mediante su estilo el de la historia [...] estrecho ylimitado por el orden y sucesos de las cosas. Y bastar aducir al respecto el elogioso yacertado dictamen formulado ms lejos por este crtico coetneo de la obra para que ellector moderno intuya las implicaciones que conllevaba semejante postura intelectual deAlemn:

    ... quien la mirare con buenos ojos, [la ver] escrita [esta historia] con mucha piedad yreligin y no con menor ingenio, variedad de erudicin y otrina en letras divinas y humanas;hallar en ella materia de glorificar a Dios en sus santos, diversos medios para ejercitarse yaficionarse a la virtud, ejemplos que animen a eso, documentos espirituales que instruyan,discursos morales de graves e ingeniosos conceptos, confirmados con la autoridad de lossantos, y otros especulativos que como pasto noble del entendimiento, igualmente provechosoy gustoso, entretengan y recreen: todo tratado pa, dota y elegantemente, y de tal manera queas por la materia como por la forma se puede esperar importante fruto y particular acetacindesta obra.

    Como se ve, la materia hagiogrfica antoniana, en el proceso de reescritura, abrapara el hagigrafo sevillano un amplio y diversificado campo, tanto en el plano delcontenido como en el de la forma. Campo religioso, espiritual, tico, poltico y literario,pues segn pondera el panegerista el autor, haciendo alarde de sabidura, eleganciay discrecin, procuraba en el San Antonio de Padua, por diversos medios y modos,

    toda verdad. Y guardando inviolablemente lo que tocare a esta segunda proposicin, como de tantaimportancia, dir acerca de la primera que (segn en toda generalidad) hallaremos padecer aqu stajustamente su ecepcin. Lo primero, por lo que cualquier discreto podr colegir con una medianaconsideracin; y sta me hizo no ponerla, pues a su claro entendimiento se remite, que no todo es paraescrito. Lo segundo, porque, como sean las vidas de santos ejemplo a las nuestras, tengo-por permitido aun claro y fiel espejo cristalino de roca, donde nos habernos de mirar, ponerle algunos adornos con que seguarnezca; y a semejantes leturas, irlas parafraseando con moralidades y alegoras de donde se saquefruto, cual confo en la divina Majestad lo har en sta...S lbid.

  • EL SAN ANTONIO DE PADUA DE MATEO ALEMN 7

    reflexionar e instruir con miras a una enseanza deleitosa de las buenas costumbres, enla acepcin ms lata de la expresin.

    Reescritura particularmente rica, pues, y que, sin situarnos explcitamente en laperspectiva del presente seminario6, tuvimos ocasin de analizar en varios trabajosanteriores, entre los cuales descuella el dedicado a la teologa en la obra elemaniana7.Hoy por hoy, en una nueva aproximacin a la tradicin hagiogrfica antoniana,quisiramos, sin abandonar el imprescindible trasfondo de lo teolgico, centrarnospreferentemente en un proceso de recreacin ideolgica, el relativo al tema de lospobres y de los poderosos que, en los mltiples captulos de los dos primeros Libros delSan Antonio de Padua, cobra singular relieve y un cariz resueltamente moderno porreinscrito decididamente el tema en la Espaa de finales del siglo xvi, frente a latradicin de las fuentes antiguas.

    I. Lo s POBRES

    Presentacin del corpus estudiado

    En la versin alemaniana de la vida de San Antonio de Padua, el Libro primeroconsta de quince captulos y ciento y tres folios repartidos en tres partescronolgicamente ordenadas: 1. la prehistoria de la vida del futuro santo, desde lafundacin de Lixbona hasta su descripcin moderna y la relacin de algunas cosas delas dignas de alabanza en ella y en los de aquella nacin (I, caps. 1-5, f. 1-31 v.); 2. lahistoria de sus veinticinco primeros aos, desde su nacimiento y crianza en Lisboa8

    hasta su toma de hbito en la Orden agustina, donde profes durante once aos (I,

    6 La versin abreviada de este texto se ley en el marco de la tercera sesin de una serie de seminariosorganizados por la Casa de Velzquez y dedicados al tema de Reescritura y Siglo de Oro (La prosa deficcin, 30 de noviembre y 1 de diciembre de 1998).

    7 Vase La originalidad del San Antonio de Padua de Mateo Alemn. Hagiografa y picaresca. De loteolgico a lo social. I. La teologa, Lille, Atelier de Reproduction des Thses, 1993, 439 p. (vols. 4 y 5 detudes sur l'uvre de Mateo Alemn, Thse d'tat [1992], 7 vols., nm. 2442.14249/93, ISSN: 0294.1767).

    Para los dems estudios, vanse: Henri Guerreiro, Tradicin y modernidad en la obra de MateoAlemn, en Studia urea. Actas del III Congreso de la AISO (Toulouse, 1993), Prosa (I. Arellano, M. C.Pinillos, F. Serralta, M. Vitse eds.), pp. 247-258; Mediana et mediocritas dans l'uvre de Mateo Alemn,en Hommage Robert Jammes, volume II, dit par Francis Cerdan avec le concours de l'quipe LESO,Toulouse, Presses Universitaires du Mirail, 1994 (Anejos de Criticn, 1), pp. 495-506; Mateo Alemn et leSan Antonio de Padua: respect "historique" de la tradition et rlaboration critique, en La constitution dutexte: le tout et ses parties. Renaissance. Age classique. Textes runis par Danielle Boillet et DominiqueMoncond'huy, Poitiers, La licorne, 1998, pp. 343-360.

    8 Fernando Martins de Bulhes taies son el nombre y apellido del futuro Antonio de Padua nacien Lisboa a eso de 1190, segn las conclusiones de algunos antonianistas de nuestro siglo. Entre ellos AndrCallebaut, Saint Antoine de Padoue. Recherches sur ses trente premires annes, Archivum FranciscanumHistoricum, XXIV, 1931, pp. 449-494; Fernando Flix Lopes, S. Antonio de Lisboa. Doutor Evanglico,Braga, Edico do Boletim mensal, 1946; vase ahora la 4a edicin refundida en parte, Braga, EditorialFranciscana, 1983 (Cronologa da vida de Santo Antonio, pp. 311-318). Cindose a la tradicinantoniana, Mateo Alemn sita su nacimiento en 1195 (S.A., I, 6, f. 32 v.): postura compartida an hoy porautores modernos. Vase Santo Antonio de Lisboa. Doutor Evanglico. Obras completas. Sermesdominicais e festivos (Edio bilingue, Latim e Portugus), Introduo, traduo e notas por Henrique PintoRema. Prefacio de Jorge Borges de Macedo, Porto, Lello e Irmo-Editores, 1987 (Tesouros da Literatura e daHistoria), t. I, Introduo, p. xvi, n. 3.

  • 8 HENRI GUERREIRO Criticn, 77', 1999

    caps. 6-11; f. 31 v.-70 v.)9; y 3. la narracin de los cuatro aos siguientes de suexistencia desde la conversin de Hernando de Bullones a la Orden franciscana10 hastasu nombramiento (por Francisco de Ass) como predicador general de dicha Orden,maestro y Lector en teologa sacra (I, 12-15; f. 70 V.-103 v.)11. Con tales cargosemprendi Antonio de Bullones su ministerio docente, apostlico y militante, deadoctrinamiento catlico y controversia en contra de los herejes que en aquellos aosprocuraban defender sus creencias heterodoxas por el norte de Italia y el sur de Francia(Valdenses o Pauvres de Lyon12, Albigenses o Cataros). Toda esta materia histrico-religiosa y los supuestos prodigios de taumaturgo que l protagoniz hasta su muerte(13 de junio de 1231), los narra Alemn comentndolos a lo largo de los treinta y doscaptulos del Libro segundo del fruto de la predicacin de san Antonio de Padua en eltiempo que vivi (f. 104 r.-265 v.).

    Tales son los cimientos estructurales de los dos primeros Libros del San Antoniode Padua compendiados en este preciso cuadro bio-histrico necesario tanto a lacomprensin actual de aquella insigne figura medieval de la Orden franciscana como auna aprehensin crtica de la especificidad de la hagiografa alemaniana confrontada asus fuentes ms relevantes. Aunque diversas13, las fuentes que descuellan por suimportancia son las Crnicas franciscanas de la segunda mitad del siglo xvi, oraportuguesas, ora espaolas. De las de Frei Marcos de Lisboa, cronista general de laOrden serfica y obispo de Porto a partir de 1581, se vale el autor del Guzmn deAlfarache acudiendo al Livro qvinto da primeira parte das Chrnicas da Orde dosfrades Menores [que] cota a vida, doctrina e gloriosas obras do Padre sancto Antonio

    9 Segn la Legenda prima o Assidua escrita en 1232, el joven Hernando de Bullones estudi primeroen la escuela catedralicia de Lisboa, hasta los quince aos; luego prosigui sus estudios humansticos y deletras sagradas en el monasterio de San Vicente de Fora, en Lisboa (1209 hasta fines de 1210 o principios de1211); por fin se traslad a Santa Cruz de Coimbra (1211-1220). Vanse Henrique Pinto Rema, ibid., pp.XVIII-XXII; F. Flix Lopes, ibid., p. 317; Francisco da Gama Caciro, Santo Antonio de Lisboa. Volunte I.Introduo ao estudo da obra antoniana, Lisboa, 1967, caps. 1-3, pp. 3-96 (nueva edicin, Lisboa, ImprensaNacional-Casa da Moeda, 1995).

    10 Presumiblemente entre abril y agosto de 1220, segn A. Callebaut, op. cit., pp. 472-474 (apud PintoRema, ibid., p. 22).

    1 1 Se le concederan el ttulo de predicador en el Captulo provincial de San Miguel (fines de septiembrede 1222), y el de primer Profesor de la Orden franciscana a finales del ao de 1223 (vase Pinto Rema, ibid.,pp. XXIV-XXVI).

    12 Vanse Christine Thouzellier, Catharisme et Valdisme en Languedoc la fin du XIIe et au dbut duXIIIe sicle. Politique pontificale. Controverses. Deuxime dition revue et augmente, Louvain-Paris,ditions Nauwelaerts, 1969 (525 p.); Hrsie et hrtiques, Rome, 1969; Gabriel Audisio, Les Vaudois.Histoire d'une dissidence (XW-XV? sicle), Paris, Fayard, 1998, pp. 9-58 (V d. Turin, Albert Meunier,1989).

    13 Sobre ellas y para ms detalles, cf. Henri Guerreiro, Aproximacin a la estructura y las fuentes delLibro I del San Antonio de Padua de Mateo Alemn, Criticn, 12, 1980, pp. 25-54; Santa Cruz deCoimbra y el San Antonio de Padua de Mateo Alemn, Criticn, 26, 1984, pp. 41-79; Del San Antonio dePadua a los cinco mrtires de Marruecos. Rui de Pina y Mateo Alemn: aproximacin crtica a una fuenteportuguesa, Criticn, 31, 1985, pp. 97-141; La tradicin hagiogrfica antoniana de los Libros I y II delSan Antonio de Padua de Mateo Alemn. Aproximacin a su estructura y sus fuentes, Criticn, 32, 1985,pp. 109-196.

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    de Pdua, Portugus e natural da cidade de Lisboa14. Complementaria de sta viene aser la Primera parte de la Chrnica General de N. Serphico P. S. Frcisco, y suApostlica Orden, escrita por el sevillano fray Luis de Rebolledo (1549-1613),predicador de la misma orden y de la Provincia del Andaluza15. En suma, como sehar patente a continuacin, por lo meramente cuantitativo (Alemn: 265 ff.; Lisboa:15 ff.; Rebolledo: 20 ff.), podemos ya presumir la distancia cualitativa que mediarentre estas historias de la vida del Paduano y la dilatada relacin alemaniana, entrelos hipotextos y el hipertexto.

    Conversin de Antonio de Bullones a la orden franciscana

    Por motivos inherentes al contenido de sta y de coherencia analtica, iniciaremosnuestro estudio a partir de la conversin del agustino a la Orden de los frailes menoresbajo la influencia del martirio de los denominados Cinco mrtires de Marruecos,degollados en Marrakech el 16 de enero de 1220 y sepultados con gran solemnidad enel monasterio de Santa Cruz de Coimbra16. Aunque las modalidades de dicha mudanzaespiritual no carecen de inters para sugerir ciertas facetas de la ndole multiforme delestilo de Mateo Alemn17, bastar evocar el acto simblico que clausura la conversinde Hernando de Bullones: el cambio de su nombre. Segn Marcos de Lisboa, losmotivos del nuevo minorita para aspirar a ello fueron los siguientes:

    Vindo pois o sancto ao oratorio onde os pobres e simplezes frades morauam, o qual sechamaua sancto Antham, rogou que lhe fosse posto este nome, porque assi fosse menosconhecido e importunado dos seus.18

    14 Vase Primeira parte das Chrnicas da Ordem dos frades Menores do serfico padre Sam Francisco,seu instituidor e primeiro ministro geral. Qve se pode chamar Vitas patrum dos Menores. Conta dosprincipios e primeiros Sanctos padres d...