11 de junio de 2008 Botswana y Zimbabwe: Una ?· “Antes veíamos a Botswana como nuestro primo pobre,…

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    08-Sep-2018

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<ul><li><p>Antes veamos a Botswana como nuestro primo pobre,pero ahora hacemos todas nuestras compras ah, dijo DavidColtart, un miembro opositor del parlamento zimbabuo cuandolo conoc hace algunos meses. A los Coltart les va relativamentebien. David tienen una exitosa carrera en leyes y un salario par-lamentario que le permite ir a hacer compras en Botswana inclusive para comprar productos bsicos. Muchos de sus com-patriotas no tienen esa opcin.</p><p>Zimbabwe tiene una tasa de desempleo del 80% y de acuer-do al Fondo Monetario Internacional, una tasa de inflacin queexcede 150.000%. Desde 1994, el promedio de expectativa devida para las mujeres de Zimbabwe ha cado de 57 a 34 aos;entre los hombres esta se ha desplomado desde 54 a 37 aos.Algunos 3.500 zimbabuos mueren a la semana debido al HIV, lapobreza y la desnutricin. Medio milln de zimbabuos hanmuerto desde el ao 2000, mientras que 3 millones aproximada-mente han escapado a Sudfrica.</p><p>Un pas que era llamado la joya y la canasta de pan defrica, es ahora la pesadilla de Orwell. Con la economa en lasruinas y la libertad poltica erosionada, los medios de comuni-cacin estatales de Zimbabwe luchan en contra una conspiracininternacional fantasma ejecutada por poderes Occidentales yconducida por un George Bush mentiroso, un Tony Blairgay, un Colin Powell To Tom y la muchacha descendientede esclavos negros que obedece a la voz de su amo blanco,Condoleezza Rice.</p><p>Visit Zimbabwe dos veces durante la dcada de los 90. Enese entonces, el pas estaba en medio de una crisis econmicacausada por un crecimiento lento y un excesivo gasto del go-bierno. El Fondo Monetario Internacional intervino con unprograma de ajuste econmico estructural que vala cientos demillones de dlares. En realidad dio pocos frutos. An as yoestaba impresionado de ver el grado de retroceso econmico deZimbabwe cuando volv este ltimo noviembre.</p><p>Cruc la frontera entre Zimbabwe y Botswana en la uninde Kazangula, a penas a unas millas de las magnficas CataratasVictoria. Mientras los otros turistas subieron al hermoso HotelElephant Hills que ofreca una grandiosa vista de las cataratas </p><p>ahora se encontraba casi completamente vaco yo permanecabajo en la ciudad para ver con mis propios ojos el resultado de27 aos de Robert Mugabe en el poder.</p><p>La ciudad de las Cataratas de Victoria, que alguna vez fueencantadora y sola llenarse de turistas de todo el mundo, se veaempobrecida y vaca. Cerca de la mitad de las tiendas estabandesocupadas o cerradas. El centro comercial principal parecams una bodega. Este ofreca pocos productos extendidos sobrelas perchas un intento obvio de enmascarar la inmensa escasezde bienes de consumo. Un grupo de turistas mochileros, sobretodo jvenes de Canad y Australia, divag alrededor del lugar enbsqueda vana de alimento. Tal como ellos, yo no pude encon-trar carne o pan.</p><p>Pocos zimbabuos ordinarios se atrevan a hablarme acercade sus problemas. Los que lo hicieron miraban por encima de sushombros, preocupados de que alguien de la omnipresenteOrganizacin Central de Inteligencia de Mugabe est escuchan-do. Ellos tienen razn para tener miedo porque Zimbabwe hoyen da es un estado policaco donde grupos armados que simpa-tizan con el gobierno acosan, golpean y matan a los miembrosde la oposicin con completa impunidad.</p><p>Qu distinto, pens, era Zimbabwe de Botswana, esta ltimaestando a salvo y cada vez ms prspera. Pero qu representanestas diferencias asombrosas entre dos vecinos? Resulta que granparte de esta diferencia se deriva del grado de libertad que cadapoblacin disfruta.</p><p>Es la economa, tonto!Botswana, anteriormente el Protectorado de Bechuanaland,</p><p>gan la independencia de Gran Bretaa en 1966. Su nuevo pres-idente, Seretse Khama, un descendiente de la tribu Bamangwato,recibi su educacin en la universidad sudafricana Fort Hare yOxfords Balliol College. En 1948, se cas con una mujer blanca,Ruth Williams, quien trabajaba en Lloyds de Londres. Su matri-monio fue una dinamita poltica. A este matrimonio se opuso latribu tradicional de Bechuanaland y tambin el gobiernoSudafricano, el vecino del sur ms poderoso de Botswana, cuyapoblacin blanca haba elegido recientemente un rgimen quequera aumentar la segregacin racial entre negros y blancos.Temiendo una reaccin negativa de Sudfrica, el gobiernobritnico prohibi la presencia de los Khamas en el Protectoradopor casi una dcada.</p><p>Botswana y Zimbabwe:Una historia de dos pases</p><p>por Marian L. Tupy</p><p>11 de junio de 2008</p><p>CCAATTOO IINNSSTTIITTUUTTEE l 11000000 MMAASSSSAACCHHUUSSEETTTTSS AAVVEE.. NNWW,, WWAASSHHIINNGGTTOONN,, DDCC 2200000011 l 220022--221188--44661100 FFAAXX ((220022)) 884422--33449900 wwwwww..eellccaattoo..oorrgg</p><p>Marian L. Tupy es analista de polticas pblicas del Centro para la Libertad yla Prosperidad Global del Cato Institute. Este ensayo fue publicado original-mente en la revista The American (EE.UU.) el 14 de mayo de 2008.</p></li><li><p>El prejuicio racial que la pareja encontr de ambos lados delespectro racial, demostr ser formativo. Cuando algunosregmenes en la post-independencia africana expulsaron a supoblacin blanca, Khama y sus sucesores se esforzaron porencontrar la armona racial. Como resultado de ello, Botswana sebenefici en gran parte del capital humano y financiero de sucomunidad blanca grande, la cual constitua 7% del total de lapoblacin. El hecho de que Ian Khama, el primognito del fun-dador del pas se haya convertido en el primer lder mitad blan-co de una democracia africana es, sin duda, una seal de que enBotswana hay una relativa tolerancia de la diversidad racial.</p><p>Otra gran contribucin que hizo el mayor de los Khama a laestabilidad y la prosperidad a largo plazo fue la de mantener latradicin de las reuniones pblicas (o kgotlas). Esta era la maneraen la que los africanos tomaban decisiones locales y esto sirvipara mantener a la tribu honesta y responsable. La humildadexcepcional de los polticos de Botswana es precisamente una delas consecuencias positivas de esta democracia desde abajo.</p><p>Como Robert Guest de The Economist dijo en su libro TheShackled Continent (2004), En los ltimo 35 aos, la economade Botswana ha crecido ms rpidamente que ninguna otra en elmundo. Y hasta ahora los ministros no se han premiado conmansiones ni helicpteros y hasta se ha visto al presidentehaciendo sus compras. De manera similar, un guardabosquecon quien habl en el Parque Nacional de Chobe recordabaesperar detrs de la Ministra de Educacin mientras ella haca lafila para obtener vveres. Uno de los gerentes de la tiendareconoci a la Ministra y le ofreci el primer puesto de la fila.Ella lo rechaz.</p><p>En muchos pases africanos, an en aquellos nominalmentedemocrticos, los lderes estn tan lejos de ser destituidos delescrutinio pblico cotidiano que ellos se comportan conimpunidad y de una manera vergonzosamente depredadora. Porsupuesto la libertad de prensa en Botswana juega un papel vitalen mantener a sus polticos honestos. Mi visita a Botswana, porejemplo, coincidi con el ltimo discurso sobre el estado de lanacin del President Festus Mogae. Uno de los peridicos se-manales de la nacin de dicho pas, Mbegi, public en una pgi-na entera una respuesta al presidente, escrita por el lder de laoposicin, quien atacaba al gobierno por aplicar polticas laissezfaire. Aunque no comparta con la esencia de sus argumentos,yo slo estaba feliz de ver su libertad de expresin honrada,especialmente considerando que Botswana ha sido gobernadopor el mismo partido poltico el partido demcrata deBotswana desde 1965.</p><p>Para m esto representa probablemente la herencia msimportante de la presidencia de Khama: un gobierno limitado yuna de las economas ms libres de frica (En su Informe Anual2007: Libertad Econmica en el Mundo, el Instituto Fraser deCanad situ a la economa de Botswana a la par de Blgica yPortugal). Segn Scout Beaulier, un economista del BeloitCollege, Khama adopt polticas a favor del mercado de granenvergadura. Su nuevo gobierno prometi impuestos ms bajosy estables a la compaas mineras, libre comercio, aumento delibertades individuales y mantenimiento de las tasas de impuesto</p><p>a las rentas marginales ms bajas para disuadir la evasin y la co-rrupcin.</p><p>Pero por qu Khama escogi apoyar el libre mercado y elgobierno limitado en momentos en que el marxismo parecaimparable en otros pases africanos? nicamente puedo suponerque slo un lder proftico como Khama estuvo consciente delfracaso del socialismo africano en 1966, ao en que se indepen-diz Botswana. Despus de todo, en febrero de 1966 KwameKrumah, el marxista que fue primer ministro y ms tarde presi-dente de Ghana, fues destituido en un golpe de estado en mediode una depresin econmica y represin poltica. Adems,Khama, quien subi al poder pacficamente, no dependa ni de laUnin Sovitica ni de la China Maosta para el apoyo militar,financiero o intelectual, mientras que muchos movimientos deliberacin de frica si. De hecho, Khama parece haber tenidoconsideraciones con el parlamento britnico y el derecho con-suetudinario.</p><p>La apertura econmica fue muy beneficiosa para Botswana.Entre 1966 y el 2006, su tasa de crecimiento anual promedio percpita (ajustada para la inflacin y la paridad del poder adquisiti-vo) subi de $671 en 1966 a $10.813 en el 2005.Desafortunadamente, la tasa de crecimiento del PIB no hizo quesuba la expectativa de vida, la cual, en un pas devastado por elHIV, ha disminuido de 62 aos en 1980 a 35 en el 2005.</p><p>La tragedia de Robert MugabeFue con escepticismo que Ian Smith el ltimo primer</p><p>ministro blanco de Rhodesia, quien prometi mantener a losblancos en el poder por 1.000 aos accedi a reunirse conRobert Mugabe, el primer ministro electo de Zimbabwe.Despus de todo, el lder marxista, ex lder guerrillero, habadeclarado que hara que Smith sea ahorcado pblicamente en laplaza principal de la capital. En lugar de eso, Smith fue recibidocon un clido apretn de manos y una sonrisa grande. En suspropias palabras, Smith estaba completamente desarmado. lvolvi a casa rpidamente a admitirle a su esposa que quizs esta-ba equivocado con respecto a Mugabe. Aqu est este tipo, y lestaba hablando como un hombre sofisticado, equilibrado y sen-sible. Pens: Si l practica lo que predica, entonces estar bien.</p><p>2</p><p>CC AA TT OO II NN SS TT II TT UU TT EE l WW WW WW .. EE LL CC AA TT OO .. OO RR GG</p></li><li><p>CC AA TT OO II NN SS TT II TT UU TT EE l WW WW WW .. EE LL CC AA TT OO .. OO RR GG</p><p>Era 1980 y Zimbabwe recin haba ganado la independenciade Gran Bretaa. El gobierno de la minora blanca se habaacabado as como tambin se haba terminado un conflicto entreblancos y negros que cost la vida de aproximadamente 30.000personas. Las elecciones le dieron una mayora parlamentaria a laUnin de los Pueblos Africanos de Zimbabwe o ZANU (por sussiglas en ingls) de Mugabe, pero Zimbabwe contaba con un sis-tema judicial independiente y una constitucin que protega losderechos de las minoras. Tambin tena una de las economasms grandes del continente. Zimbabwe pareca estar destinado aconvertirse en una historia de xito africano.</p><p>Las cosas resultaron muy distintas. En 1982, Mugabe con-tact a su antiguo aliado Joshua Nkomo de la Unin Africana dePersonas o ZAPU (por sus siglas en ingls). Mugabe solt a susfuerzas especiales entrenadas por los norcoreanos ante losseguidores de Nkomo en Metabeleland, matando a unas 20.000personas en este episodio. Nkomo fue forzado a acordar unafusin de la ZAPU con el ZANU de Mugabe. A cambio, Nkomorecibi el ttulo del vicepresidente de Zimbabwe en una gran ce-remonia.</p><p>Vergonzosamente, el mundo occidental no solo ignor lamasacre de matabeles, sino que procedi a mandar a Mugabecientos de millones de dlares en ayuda externa. Similarmente, laprensa occidental ignor el ataque de Mugabe a las institucionesdemocrticas de Zimbabwe. Aparentemente el monopolioimplacable del poder de Mugabe era incompatible con la repre-sentacin simplista del lder zimbabuo que luchaba por la liber-tad africana.</p><p>La megalomana de Mugabe creci conforme pasaba eltiempo. Omnipresente en las conferencias internacionales en lasque dignatarios extranjeros continuaron tratndolo como a unacelebridad, l se lleg a verse a s mismo como un lder mundialimportantsimo. Cuando Nelson Mandela, la voz moral del con-tinente africano, gan las elecciones para la presidencia deSudfrica en 1994, esto irrit a Mugabe. l vio a Mandela comoun novato y se rehus rotundamente a rendirle honores.</p><p>Para demostrar su independencia y su fuerza, Mugabeorden a los militares zimbabuos intervenir en la guerra civilcongolea. Luego de la fuga de Mobuto Sese Seko de laRepblica Democrtica del Congo en 1997, el pas deriv en uncaos. El nuevo caudillo del Congo, Laurent Kabila, se habaenfrentado con una rebelin interna que obtuvo reacciones mi-litares de Namibia, Zimbabwe, Angola, y Chad apoyando aKabila; y de Uganda, Ruanda, y Burundi apoyando a los rebeldes(Esto tambin atrajo una variedad de fuerzas mercenarias dealrededor del mundo). El conflicto, que result ser el ms largoque frica sufri alguna vez, le cost a Zimbabwe 15 millones dedlares por mes y ocup un tercio de las fuerzas armadas deMugabe.</p><p>Como reconocimiento por la ayuda de Mugabe, Kabila pre-mi al presidente zimbabuo y a sus generales con concesionesmineras en la parte sur del Congo (principalmente las provinciasKananga y Kasai). El jefe mximo de los militares zimbabuos,incluyendo al General Vitales Zvinavashe, comandante de lasfuerzas armadas, hicieron pequeas fortunas y desarrollaron un</p><p>gusto por la riqueza que ms tarde Mugabe encontrara tan dif-cil de satisfacer.</p><p>En casa, sin embargo, la guerra era escasamente popular, yla poblacin de Zimbabwe, la cual cargaba con los costos de lasfuerzas armadas, deposit todo su apoyo en el Movimiento porel Cambio Democrtico (MDC, por sus siglas en ingls), lidera-do por un ex jefe sindical llamado Morgan Tsvangirai. Fue elmovimiento de Tsvangirai que, en un referendo en 1999, derrotlos planes de Mugabe de modificar la constitucin y extender sugobierno. Furioso por su derrota, Mugabe se descarg con losagricultores comerciales blancos, de quienes sospechaba quehaban financiado al MDC.</p><p>Durante los aos siguientes, casi 4.000 haciendas de propie-tarios blancos de todo el pas fueron invadidas por escuadronesorganizados por el estado. Algunos agricultores que seresistieron a perder sus tierras fueron asesinados, mientras queotros escaparon al extranjero. Mugabe declar que dichas pose-siones se las dara a las masas sin tierra. De hecho, las mejorestierras se las entreg a sus camaradas, que continuaron enrique-cindose con tanto entusiasmo que Mugabe tuvo que suplicarles:escojan una [hacienda] y dejen el resto para el gobierno.</p><p>No obstante, los nuevos propietarios mostraron pocashabilidades para la agricultura. El sector agrcola pronto se de-rrumb, y con esto la mayor parte del ingreso fiscal deZimbabwe y sus reservas de moneda extranjera. As mismo ocu-rri con aquellas partes de la economa que procesaban los pro-ductos agrcolas y tambin con el sector bancario, el cualdependa de las haciendas como colateral para hacer prstamos.Para cumplir con sus obligaciones con acreedores domstico...</p></li></ul>

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