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Obras cortas de teatro y pantomima de Petronio Cáceres

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Cuatro obras cortas. Dos de teatro y dos de pantomima escritas por el maetro Petronio Cáceres.
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  • 1. obras cortasteatro y pantomimaPetronio Cáceres Arteaga
  • 2. 2 Petronio Cáceres ArteagaDirector, actor, titiritero e investigador teatral.Profesor de Expresión Corporal en la Facultad de Artes de la Universidad Central del Ecuador.Ha realizado estudios formales en cine, teatro, dirección teatral, pan-tomima, antropología, semiología, sicología transpersonal, pensamientocomplejo, los mismos que han sido la base para sus investigaciones sobrelenguajes no verbales, el espacio escénico y expresión corporal.petroniocaceres@gmail.com Enero - 2011 Quito - Ecuador
  • 3. Petronio Cáceres3 EL VENDEDOR DE PALOMAS DE LA PAZ (ACTO ÚNICO)Personajes:EL, esposo, jovenELLA, esposa, comerciante cincuentona.(La acción sucede en un lujoso comedor familiar)EL.Lo que realmente se necesita es, que aquellos que comotú, que se exceden en teneres, sientan un poco de caridad por sussemejantes que no tienen ni pan, ni abrigo, ni refugio.ELLA. Lo que realmente se necesita es que esos vagos trabajen.¡Bonita la cosa! Unos tienen que ser los que se sacrifican para quelos sinvergüenzas, bien servidos, se sienten a la mesa a disfrutardel sudor de unos pocos. ¡Bonita la cosa!EL.¡Brindo por aquellos que no tienen agua para beber, ha-rapos para vestir, lecho para dormir!ELLA. ¡Qué brindo por aquellos ni qué nada! Lo que tienes quehacer es buscar en qué te pones a producir y no pasarte la vidasoñando, o es que ¿de tus sueños vas a hacer plata?EL.¡Ah! ¡Qué maravilloso es detenerse, mirar un instante el
  • 4. 4Obras Cortasuniverso, descubrir un pajarillo, contemplar cómo, él, sin ningúnesfuerzo, encuentra su alimento! La naturaleza le ofrece todo sinninguna condición. ¡Generosa! Y él trina en una rama. Trina enun tejado. Brinca. Vuela. Se reproduce. Vive. Cumple su ciclo ytodo ¿a cambio de qué? De nada. ¡Qué maravilloso!ELLA. Esa cucharada que te estás echando a la boca, ese pla-to que piensas embutirte, dime ¿qué es lo que has hecho paramerecértelo? Aquí no estamos en el paraíso. Muy fácil es hablarcuando se tienen una tonta que lo mantenga. Desde ahora, metrabajas o no me comes.EL.¡Qué insensibilidad! ¡No captar los valores profundos de lanaturaleza, del ser humano!ELLA. ¡Soberbia majadería! A mí nadie me va a tomar por lanaturaleza de ningún pajarillo. A partir de hoy se ponen las cosasen sus puestos. Se fajan los pantaloncitos... los que tengan.EL.Yo soy capaz de muchas cosas. Si no he ido a trabajar noes porque no puedo, sino porque no he tenido necesidad. Perobien que me dices. Si esas son tus condiciones... bien que me dices.ELLA. Sí señor. Las cosas conmigo son bien claritas. El agua claray el chocolate espeso. (Él se va)ELLA. ¡Ja! ¡Buena es! Creer que por la bonita cara que le carac-teriza, una está obligada a servirle de almohadón a su pereza.Bastante trabajo me ha costado tener lo que tengo. Acaso quela herencia de mis padres fue una fortuna. Harto he tenido quetrabajar de sol a sol, para hacer crecer los cuatro reales que medejaron. ¡Ja! Dar de comer. Dar de beber a los que no tienen. ¡Va-yan a trabajar sinvergüenzas! Aquí cada uno araña para sus bol-sillos. Yo si que no estoy para hacer de madrina de nadie. ¿Quéno tiene qué comer? Vaya y trabaje. Manos tiene igual que yo.¿Qué le falta? Todo le ha dado Dios. ¡Todo! ¿No dice que es taninteligente? ¿Por qué no piensa qué hacer para producir algo?
  • 5. Petronio Cáceres 5Yo no he estudiado tanto y sé lo que debo hacer. A mí mejor queno me moleste este soñador mozalbete. En ese caso que vuelvadonde su madre y a ella le pida la teta.EL.(Volviendo con equipaje) He estado reflexionando muy seriamente sobre nuestrointercambio de ideas.ELLA. ¿Sí?EL.Sí.ELLA. Y ¿a qué conclusión ha llegado el caballero?EL.¿Ya se calmó tu acaloramiento?ELLA. (Descubriendo el equipaje) Ja ja ja ja ja. Buena conclusión. Ja ja ja ja. Muy buena. ¿Ysé puede saber hasta cuándo será?EL.¿Qué interesa el tiempo? Voy en busca de paz. Ella mellama. Siempre estuvo llamándome. De niño escuchaba su voz:¡Ven! Ven, me decía. Y yo, podía hasta no comer por atender sullamado. Eso me llenaba. ¿Por qué me llamaba a mí? ¿A un niñopobre? Porque éramos muy pobres. Y a pesar de la pobreza mellamaba. ¡Qué gran satisfacción haber sido pobre! Esa es la causade mi desinterés ahora.ELLA. Y en absoluto ¿No te hacía falta comer?EL.En absoluto.ELLA. Entonces ¿de qué te alimentabas?EL. Del aire. De los rayos del sol. De la satisfacción de mirar unatardecer. De mirar el universo reflejado en una gota de rocío...ELLA. Realmente es asombroso que haya personas que puedanvivir del viento. Así, ¿para qué trabajar? ¿Qué falta puede hacerla plata?EL.¿Las plata? Nada de eso. En mi familia despreciábamos a
  • 6. 6 Obras Cortaslos que tenían plata. El comerciante era lo peor. ¡Nada más dig-no que la filosofía, la sabiduría, la estética; la poesía, la música, elpensamiento superior, el número, harían del hombre el rey de lanaturaleza. El comerciante junto a un ser así, ¿qué bueno puedeser? Solo es un grotesco especulador, explotador de los pueblos.Un sinvergüenza ladrón que cree que robar es trabajar. Cree querobar es producir. Yo me pregunto: ¿él puede producir un verso?¿Puede producir una sola idea feliz?ELLA. Así que el comerciante es un ladrón.EL. Un infame infradimensional.ELLA. Y este comerciante ¿qué es lo que te ha robado a ti? ¿Quées lo que tú has tenido para que te haya podido robar?EL.A mí... bueno, no, nada. Yo soy un desposeído que solobusca la paz, la felicidad, el amor y la armonía de toda la huma-nidad.ELLA. Amén.EL. Sí, amén.ELLA. Su santidad, esta es la puerta por la que entró y esta es lapuerta por la que se me va.El. Solo te pido que no me guardes rencor.ELLA. (Mirando el equipaje)Y yo te pido que no te guardes lo que no es tuyo.EL.De ninguna manera. Solo llevo lo más indispensable paraser feliz: unos pocos ternos, que reflejan la nobleza de mi alma; eljuego Párker, que más vale como recuerdo afectivo; mi amadoStradivarius, que algún día lo aprenderé a tocar; mi reloj de leon-tina, que tan ingratamente me señala las horas; la fiel cámarafotográfica, que conserva las imágenes magníficas de los másdulces momentos; la mecedora antigua con sus bordados cojinesde la India, inseparable compañera de meditaciones profundas;
  • 7. Petronio Cáceres 7la ducha eléctrica, que mantiene sano y perfumado mi cuerpo; lainvalorable biblioteca...ELLA. ¿No estará ya suficiente? Desinteresado y generoso men-sajero de la paz.EL. No me vas a impedir que lleve mis prendas íntimas e irre-nunciables.ELLA. (Requisando el equipaje) Así que ¿este era el aire del que te alimentabas cuandoniño? ¡Nada de esto sacarás de aquí!EL.No te va a gustar que me vaya desnudo.ELLA. A mi casa llegaste con la una mano adelante y con la otraatrás.EL.Son cosas que para nada te sirven.ELLA. Son cosas que me han costado mi plata.EL.No niego su valor, sobre todo afectivo, pero...ELLA. Nada me sale de aquí.EL.La ropa que llevo puesto, ¿también...ELLA. También me costó mi dinero.EL. Aquí la tienes. Encontraré la paz y el amor de cualquiermanera. Eso fue lo único que pude ofrecerte, pero ya que haspreferido la vil satisfacción material, no me queda más remedioque despedirme. Adiós Stradivarius amado. Adiós Platón, com-pañero en teorías. Einstein, viejo sabio, adiós. Ustedes se quedanenmudecidos, sepultados aquí para siempre, en cambio yo, iré apracticar lo que tanto hemos platicado. Conmigo cumplieron sumisión, me toca a mí cumplir la mía, muy difícil, dolorosa, peropor la misma razón grandiosa. Adiós colegas. Adiós. (Sale)ELLA. Conste que yo no soy la culpable. Lo único que he pre-tendido es que aprenda a trabajar, que deje de ser niño, que
  • 8. 8 Obras Cortasproceda como un hombre. ¡Un hombre! Esta casa siempre necesitó de un hombre.Un varón enérgico, fuerte, decidido, que la ordene y la posea.(Abre los armarios, bargueños, alacenas. Lanza por el espacio loscontenidos) Que la haga crecer y la multiplique, porque esta casaes muy fértil, fecunda, generosa como ella sola, con quien la sepaadministrar.Mira que yo ya comienzo a ponerme vieja. Un día, nomuy lejano, Dios me recogerá y tú eres joven y fuerte, noble einteligente y sobre todo has tenido la oportunidad de haber sidoelegido para que la gobiernes. No la abandones. No desprecies elllamado de su amor. Ya verás que un día ella te recompensarácon la paz y felicidad que buscas. Todo cuesta al principio, pero alfinal se vence. ¡Ven! Siéntate en tu mecedora. (Se suelta el cabelloy cambia su traje por ropas de dormir) Toma. Toca tu Stradiva-rius, aprende algo de él, bríndale tu talento. Aquí está Nietzsche,toma, conversa con él. Ten la cámara fotográfica, úsala. Si deseaspuedo servirte de modelo. La leontina de oro que tan bien lasabes lucir. Las llaves de las dependencias, desde ahora son tuyas.El libro de cuentas. Todo a tu disposición. ¡Todo! Las puertas estánabiertas, no te detengas, haz lo que quieras. Disfruta. Disfruta. Jaja ja ja ja ja. ¡Disfruta de todo! ¡Mira cómo se te ofrece entera! Jaja ja ja ja ja. Mira qué generosa es. Mírala. Mírala. Mírala. (Llora)¿No la aprovechas? ¿La abandonas? ¿La dejas? ( Con la miradafija en el infinito se queda inmóvil. Larga pausa).EL.(Volviendo, se acerca hasta Ella)Tranquilízate Irene. Estoy aquí. A tu lado. No me he ido. Jamáspodría dejarte. (Pausa)ELLA. ¿Verdad que me amas? ¿No te casaste conmigo solo pen-sado en mis bienes? Dime, dime la verdad.EL.(Fríamente) Sí. Sí. Te amo. Te amo.
  • 9. Petronio Cáceres 9ELLA. ¡Mientes! No dice lo mismo tu cuerpo. ¿Qué es lo que bus-cas de mí?EL. No... nada. Nada, te juro. Te amo Irene. Te amo. (Laabraza) Te amo con toda mi vida.ELLA. Dime. Dime otra vez mi niño querido.EL.Mi Irene. Mi dulce Irene. (La abraza con intensidad)ELLA. Mi Patricio. Mi tierno César Patricio. Eres lo más noble queha dado la tierra.EL.Eres la mejor mujer.ELLA. Somos tal para cual, mi amor.EL.Somos hechos a la misma medida, mi tesoro.ELLA. Perdóname mi vida por no haber comprendido tu sensi-bilidad exquisita.EL.Perdóname mi amor por mi falta de decisión.ELLA. ¿Cómo no me di cuenta antes de tu genialidad de artista?EL.¿Cómo no pude entender la generosidad de tu alma?ELLA. Mi amor, haz de mí lo que quieras, que hoy no atendere-mos a los clientes. (Coloca un cartel: CERRADO POR INVENTARIO)EL. ¡Nada de eso! Aprovechemos este instante que el tiempoes oro. (Coloca un cartel: “EL TIEMPO ES ORO”)ELLA. ¡Brindo por nuestro amor y que la paz florezca en nues-tros corazones!EL. ¡Rápido! ¡Rápido! Tenemos que dar un giro de 180 gradosen los viejos sistemas de ventas (Arregla apresuradamente unaBoutique)ELLA. Querido, no sabes cuanto me agrada el canto de los ca-narios (Ubica una jaula con pájaros)
  • 10. 10Obras Cortas EL. ¡Excelente idea! Los canarios se reproducen como ratas. Eso incrementará las ganancias en nuestro negocio. Seremos sus representantes exclusivos. Manos a la obra. (Pone un cartel: VEN- DO CANARIOS) ELLA. ¡Ah! ¡Mi perrito de aguas! Le llamaré Fifí. (Trae un perro y lo acomoda en la butaca) EL. ¡También seremos sus representantes! Ya verás que bien nos va. Deja que Fifí se reproduzca. ELLA. ¿Te fijaste que bien lucen mis pensamientos? Las Damas Pro-ornato no tardarán en solicitarme unas semillas. EL.De ningún modo, querida. Con la plata en la mano y esas señoras tendrán lo que quieran. También tendremos la represen- tación exclusiva de los pensamientos. (Coloca un cartel: VENDO PENSAMIENTOS) ELLA. ¡Ah! ¡Qué feliz me siento! Nada hay más bello, más sabio y más bueno que practicar el amor en su sentido más puro, en- tregándose por entero al cuidado y protección de los más débiles. Esto sí que es la paz. EL. ¡Extraordinaria idea! ¡Seremos también sus representan- tes exclusivos! ¡Ya verás cómo nos faltarán manos para exportar! (Coloca un nuevo cartel: PALOMAS DE LA PAZ-REPRESEN- TANTES EXCLUSIVOS) ¡No hay nada como una mentalidad re- novadora en las ventas. Ja ja. Sí señor. Nada mejor. (El escenario queda transformado en un variado bazar) TELÓN
  • 11. Petronio Cáceres 11 EL INQUILINO (Acto único)Personajes:ViejoJoven dueño de casa(Fuera. El dueño llega, golpea la puerta de una vivienda sencilla,como no abren, en un arrebato de ira rompe la puerta a golpes)VIEJO.- ¡Qué! ¿Ya son las seis?DUEÑO.- ¿Si sabe que ahora es primero?VIEJO.- ¡Ah! Pero si acaba de amanecer! ¡Ha madrugado pues!Yo creí que llegaría a las seis de la tarde, como siempre viene aesa hora...pues creí.La soledad es insoportable. Usted es el único amigo. El únicoque se acuerda de visitarme, aun cuando sea una vez por mes.¡Cuánto lo agradezco por eso!DUEÑO.- ¡Yo no he venido a visitarle! Vengo a cobrar el arriendo.Y lo exijo que me pague de una vez todo, porque ya no soportotanta trampa. ¡Y ni una palabra más! que he venido decidido ano escucharle.
  • 12. 12Obras Cortas VIEJO.- Pero don Paquito...¿usted está enojado? No puede ser. Usted está bromeando. ¡Ay! Si supiera cómo he pasado todo este tiempo. Pero venga, siéntese aquí aunque sea. No se quede ahí muriéndose de frío. Voy a prepararle un cafecito, en agua, por- que solo en agua tomo. Esto sí me sienta bien. Lo que es la leche me embota el estómago. Es que el gato ese que tengo dentro se sigue engordando con lo que como, y los médicos nada hacen. ¡Todos son unos brujos! No saben nada. Buena es, venir a rece- tar calmantes, como si yo quisiera que el gato se esté quieto. De darme algún veneno o ácido para que el animal ese se disuelva. ¡Estos son unos ignorantes! DUEÑO.- ¡Ya basta maestro! ¡Págueme lo que me debe! VIEJO.- ¡Claro! Usted creo que está pensando que no lo voy a pagar. Me he demorado un poco porque el Presidente de la Re- pública no firma pronto mi pedido. Si se lo conté pues cual es mi proyecto. Pero estos trámites han sido más largos oiga, que a ratos me hacen decepcionar. Más, con el dolor que tengo en los pies, estar caminando es terrible. No ve que el gato este me está clavando las garras en las plantas. Y así me hace en todito el cuerpo. Vea las camisas cómo están: ensangrentadas de lo que me mete las uñas. ¡Si parece caca de pulgas! Y aquí no hay una, desde que barro el cuarto con ramas de naranjo. No ha de creer, ¡qué bueno que es eso! DUEÑO.- ¡Ya comenzó! ¡Ya comenzó! Estoy de apuro señor, arre- glemos de una vez. ¿Cúanto me va a dar ahora? A ver... VIEJO.- Asiente aquí, en este veladorcito que estoy haciendo, ya solo me falta el cajón nada más. Quinientos me ofrece la vecina de al frente. ¡Pero qué lo voy a dar tan barato! ¡Imagínese! Un regalo fuera. Con tanta fórmica que lo he forrado. Y más el tra- bajo de hacer astillas para que me entren todos los colores. Ja, ja. Quinientos viene a decir. A usted si se lo puedo dar en ese precio, pero a ella por qué le voy a dar pues. ¡Figúrese! Si me dijera mil siquiera. Oiga. Yo no sé, pero la gente es medio rara. Yo no los
  • 13. Petronio Cáceres 13entiendo. El otro día, porque salgo a botar la bacinilla la señorade al lado se queda parada, ¡dándome paso como si yo fuera unentierro! Con esta gente no hay cómo ni hablar. ¡Qué tambiénserá! Parecen de otra especie.DUEÑO.- Otra vez he venido para nada. Es el colmo. Ahora sídejo en manos del juzgado. Allá usted.VIEJO.- Qué’s pues. ¿Ya se irá? ¿Qué va a hacer tan de mañana?Usted creo que está dedicado a la cacería. ¿Y la escopeta? Ja, ja.DUEÑO.- Vea maestro, no estoy para chistes. Entiendo que ustednecesita, pero ya se está pasando de abusivo. Que yo sea com-prensivo no es para que me tome de tonto. ¿Me va o no me va apagar? No me haga perder más tiempo.VIEJO.- ¡Claro pues hombre! ¡Acaso que yo soy ladrón! Pero acep-te pues el cafecito que le estoy ofreciendo. ¿No le gusta en agua?Ya voy a traer unos pancitos. De los de la Arenas me gustan a mí.No ve que con estos dientes no puedo mascar los otros. ¡Qué seva a hacer¡ aunque sean más caros, por lo menos hay que comer.Los demás son puro estopa, que apenas se les remoja se chupantodito el café y uno se queda sin tomar nada. No ve que toditose traga el pan. Ya no sé adónde vamos a para con esta vida.Todo está por las nubes. Hasta los huevos de gallina criolla quesolo comen desperdicios y cuicas están a dos cuarenta. Y de estetamaño. Ni de paloma pues. Yo no sé qué pasa. Hijo, si hasta lasgallinas ya no quieren poner como las de antes. Si hasta descre-mados creo que son los huevos de ahora pues. Huevos que antes,rogando le daban a uno para que lleve a real y medio, ahora ados cuarenta. Ja,ja. ¡Quí’ha de ser pues!DUEÑO.- Maestro, por favor, no diluya tanto. ¿Cómo lo explico?Es que... estoy necesitado ¿sabe? Hágame el favor...VIEJO.- ¡Ya está! Tómese su cafecito. Con este trozo de pan sírva-se. Yo he de comprar no más para mí cualquier rato. No ve queyo no hago horario en las comidas. No lo enseño a mal al gato, si
  • 14. 14 Obras Cortas no estaría fregado. No habría plata que aguante. DUEÑO.- Entiendo... entiendo. Nadie está bien. No es solo usted. VIEJO.- Ja, ja. Usted qué ha de decir pues eso don Paquito. Tan joven y fuerte. Y con esa casota que ha heredado, si parece ha- cienda. Ya mismo empieza a brotarle petróleo. Ya verá uno de estos días, ja ja. DUEÑO.- Maestro, estoy de apuro...se lo suplico... tenga la bon- dad, aun cuando sea alguna cosa. Présteme unos centavos para el bus. VIEJO.- ¿Qué le pasa pues don Paquito? Qué ocurrido que es usted. Ja ja. Usted creo que está ejercitando para acompañarle a don Evaristo. No dejará que se lo enfríe. Tomará. Tomará DUEÑO.- Gracias. Yo solo estaba de paso. Gracias. VIEJO.- ¿Cómo? ¿No venía a visitarme? ¡Qué’he de creer pues! Yo creía que había madrugado para ir a cazar quilicos y que me venía a invitar. Ja ja. ¡Qué solo estamos en el mundo! ¿no? Yo no sé cómo no nos volvemos locos. Por eso a de ser que la gente es tan extraña. Cada uno más raro que otro y sin saber qué hacerse. DUEÑO.- Yo no quería molestarle, pero... VIEJO.- Bueno, yo siquiera tengo a mijo en los Estados Unidos, que nunca se olvida de mí. No me quejo. Es bueno. Ayer no más me mandó unos doscientos dólares. Ya cambié. Aquí tengo guar- dados para el arriendo. Tome antes de que me olvide. Yo pen- saba darle esta tarde, pero... ya que ha madrugado, llévese de una vez. DUEÑO.- ¿Cómo? ¿Me va a pagar? Pero...¿ no dijo que estaba enfermo? Maestro... VIEJO.- Con esto quedamos al día. Ja ja, como que fuera adivino ha mandado. Justo para los seis meses de arriendo. Ja, ja. DUEÑO.- No comprendo... yo venía solo...Maestro, ¿se siente us-
  • 15. Petronio Cáceres15ted bien? ¡Ay! ¡Maldito sea ese gato!VIEJO.- No se preocupe, yo nunca he tenido dinero. Y cuandoviene así mismo se va. Yo no me lamento por eso, porque si nuncahe tenido, es como si nada perdiera. ¿Sí le gustó el café? No cree-rá que estaba con veneno eso.DUEÑO.- ¡Ay! Me está arrañando el estómago. Necesito urgenteun ácido.VIEJO.- Bueno, présteme su taza para tomarme el mío. Café contabaco nunca me falta. ¡Carajo! Qué amarga que es la vida. Poreso ha de ser que me gusta el café. Estamos como venimos almundo: solos, desnudos y llorando. A usted ¿no le hace falta aratos, conversar con alguien? A mí me dan ganas de hablar aun-que sea con los muebles, las herramientas y hasta las paredes. Denoche no puedo ni dormir y siento que me levanto como estoy:llucho. Mi cuerpo comienza a traspasar el tumbado, es algo raro,porque de día que me acuerdo, quiero hacer lo mismo y no pue-do. En cambio de noche puedo hasta volar, ¡lejísimos! Por lugaresque nunca he conocido. Y de día, ¡carajo! No puedo por másque quiero. ¡Qué también será! Parece cosa de vampiros. Y usted¿qué sabe acerca de los vampiros?DUEÑO- ¡Eso es! La culpa de todo no tiene el gato. ¡Hay queatraparlos inmediatamente! Son los vampiros. ¿Entiende maes-tro? ¡Ay! Me está devorando los intestinos. Son los vampiros. ¡Losvampiros!. Malditos vampiros. Olvídese de los quilicos Maestro.Hasta vista. Me voy de cacería (Se va).VIEJO.- Adiós. Venga a visitarme cuando quiera, para tomarnosun cafecito bien caliente, como el de ahora y pasarnos un ratocharlando. ¡Adiós! Y no se preocupe de la puerta. Ese es mi ofi-cio. En un ratito la arreglo. ¡Venga cuando quiera! ¡Pero venga!¡Adiós!(Disponiéndose a cepillar las maderas, canta)“Yo te quisiera llevar
  • 16. 16 Obras Cortas célico ángel de amora gozar del rumor de las orillas del mar. Porque allí se amasin enemigos,sin más testigos que Dios y el mar.” TELÓN
  • 17. Petronio Cáceres 17EL VIEJO Y EL NIÑOPantomima en un actoPersonajes:El Adulto – ViejoEl Niño – Nuevo AdultoEl Adulto, sentado en una butaca, lee un libro. Por el lateral en-tra gateando el Niño, llega hasta el Adulto, se agarra de las bas-tas del pantalón y se incorpora. El Adulto se fastidia, luego secontrola y termina ofreciéndole sus manos para que el Niño selevante con su ayuda.El Niño, asido de las manos del Adulto, se mantiene en equilibrio.El Adulto enseña a caminar al Niño. El Niño aprende sus primerospasos. Luego el Adulto lo suelta y anima para que camine solo.Poco a poco el Niño logra hacerlo. El Adulto aplaude y se sientasatisfecho para seguir leyendo.El Niño camina ya seguro de su marcha. Corretea, juega, salta.Camina en dirección al Adulto. Mira el sombrero que este llevapuesto. El Adulto sigue su lectura concentrado. El Niño toma elsombrero y se pone alegremente. El Adulto reacciona con sobresalto. El Niño maltrata el sombrero con sus manitos. El Adulto
  • 18. 18Obras Cortas lanza un grito furibundo. El Niño queda congelado en expresión de susto. El Adulto arran- cha el sombrero de la cabeza del Niño en medio de reprimendas. El Niño agacha su cabeza y lentamente vuelve a la postura de gateo. A gatas se dirige a un rincón donde se queda inmóvil. El Adulto se reubica en su butaca para continuar su lectura. El Adulto ya no puede concentrarse en la lectura; mira al Niño, se incomoda, termina por acercarse al Niño. Lo toma de las ma- nos. Hace un gesto gracioso. Le ofrece sus manos y ayuda para que se levante. Le hace caricias en la cabeza. Sin poder lograr su objetivo decide volver a su butaca para continuar con su lectura. El Niño continúa cabizbajo. El Adulto percibe la tristeza del Niño y se detiene, se dirige a él, se saca su sombrero y lo ofrece. El Niño no se reanima. Entonces le pone el sombrero al Niño. Cree que ya ha solucionado el problema y regresa a su butaca. Se sienta, se dispone a leer más tranquilo. El Niño se levanta, se quita el sombrero y lo arroja al suelo violentamente. El Adulto se sobresalta. Se levanta violentamente. Recoge el sombrero y lanza reprimendas contra el Niño. El Niño se asusta y conforme es reprendido se va contrayendo hasta alcanzar la postura de gateo. El Adulto se sienta a leer ofendido. El Niño muy lentamente se es- tira en el piso hasta quedar acostado. Poco a poco se va quedan- do inmóvil. El Adulto cada vez pone mayor interés en su lectura. Repentinamente siente la quietud y el silencio del ambiente. Bus- ca al Niño. Lo encuentra en el suelo. Se alarma de la quietud. Alarmado se acerca al Niño. Le levanta un brazo, luego, lo suelta y este cae relajado. Comprueba con una pierna y con otra que reaccionan igual. Le toma el pulso. No lo siente. Trate de reani- marlo con pequeños sacudones, pero no consigue. El Adulto se angustia. Corre de un lado a otro. Toma el sombrero y lo arroja violentamente al suelo. Se pasea de un lugar a otro. Toma el
  • 19. Petronio Cáceres19libro y también lo arroja con violencia. Agobiado, se deja caer enla butaca.Amargamente reflexiona lo que ha ocurrido. Toma su propiamano con la otra, la eleva y la deja caer igual que ocurrió conel cuerpo del Niño. No comprende lo sucedido. De pronto, tomasu mano por la manga, la eleva y la sacude, una y otra vez, lahace mover rítmicamente. Por un instante se congela su rostro enexpresión de asombro, que poco a poco se transforma en entu-siasmo y alegría. Se levanta, corre hacia el Niño. Se ubica juntoa él, saca un hilo de su traje y rápidamente lo atraviesa por lasarticulaciones del Niño. Tira de los hilos y los segmentos corporalesdel Niño reaccionan con movimientos.El Adulto hace reincorporar al Niño. Nuevamente lo enseña acaminar, esta vez tirando de los hilos. Le imprime una prosa ymodales similares a los suyos. Luego, viste al Niño con un trajecomo el suyo. Le pone un sombrero. Se pone al frente a frente.Suelta los hilos y actúa frente a un espejo.Satisfecho el Adulto vuelve a su butaca. El Nuevo Adulto en-cuentra el sombrero del Adulto, lo toma, acomoda la forma. En-cuentra el libro botado en el piso, lo toma, lo desempolva. Entre-ga cortésmente a su dueño.El Nuevo Adulto sale por el lateral mientras el Adulto vuelve a sulectura complacido.Entra el Nuevo Adulto con una butaca y un libro. Se ubica juntoal Adulto. Leen los dos con interés creciente.Pausa.El Adulto conforme se sumerge en la lectura, su cuerpo se encor-ba y distorsiona. Se relaja. Ronca. El Nuevo Adulto interrumpe lalectura con los ronquidos, lo mira, ve que se ha dormido, Le daunos golpecitos con su pie en el pie del Adulto dormido. Se des-pierta y vuelve a sumirse en la lectura.
  • 20. 20 Obras Cortas Nuevamente los ronquidos, el Nuevo Adulto lo mira, comprende que la hora de su sueño ha llegado, se levanta, cierra su libro, despierta al Viejo, lo ayuda a incorporarse tomándolo por bajo el brazo. El Viejo se levanta con dificultad y sale por un lateral. El nuevo Adulto continúa su lectura. TELÓN
  • 21. Petronio Cáceres21LOS GALLOS MINADORESPantomima en un actoPersonajes:Dn. GalloDña. GallinaGallobajeroEn el centro un basurero. Por un lateral aparece Dña Gallina.Camina apresurada y devotamente en dirección a la iglesia quellama a la misa de la mañana.Cuando está cerca del basurero lo descubre con curiosidad. Seasegura de que nadie la vea y corre hacia él. Escarba. Recoge unfrasco de esmalte de uñas, lo mira. Da gracias al cielo y se guardarápidamente en su bolso. Sigue escarbando, encuentra una pei-neta. La toma, la observa entusiasmada, se asegura que nadie lavea y la guarda también en el bolso. Vuelve a escarbar.Por el lateral opuesto aparece Dn. Gallo. Camina elegante en di-rección contraria, cuando está cerca al basurero descubre a Dña.Gallina, esta simula estar parada esperando a alguien.Dn. Gallo se emociona con la presencia de Dña. Gallina. Se acerca
  • 22. 22 Obras Cortas a ella. La Galantea. Ella lo evita. Dn. Gallo insiste en el cortejo. Ella se pone nerviosa. Se enreda en las basuras que pisa. Dn. Gallo descubre las basuras. Las observa con interés. Las investiga. Las escarba. Dña Gallina se apresura también a escarbar. Escarban juntos apresuradamente. Ella se encuentra unas zapatillas, las mira, se las pone. Dn. Gallo encuentra una sortija. La toma. Se retira del basurero para contemplar a la claridad de la mañana. Dña. Ga- llina curiosea el hallazgo de Dn. Gallo. Se admira. Dn. Gallo lo exhibe orgulloso. Dña. Gallina se ubica junto a Dn. Gallo coquetona. Se miran, se sonríen. Ella esconde su mirada con pudor. Él la mira insistente con interés. Ella exhibe su mano tímidamente. Dn. Gallo le pone la sortija en su dedo anular. Se alegran. Dn. Gallo se acerca a abrazarla. Dña Gallina suavemente lo conduce hacia el basurero a escarbar. Dña. Gallina observa que nadie les vea. Dn. Gallo comprende la inquietud de Dña. Gallina y asume el rol de hacer de guardián mientras ella escarba. Entra un Gallobajero caminando vulgar e insolentemente. Cuan- do está próximo al basurero, descubre a Dña. Gallina en su que- hacer. Se entusiasma y corre también él a escarbar. El Gallobajero encuentra un medallón que anteriormente Dña. Gallina lo arrojara con desprecio. Él lo coloca sobre su pecho. Dña. Gallina lo descubre, se altera, se acerca a arrancharle el meda- llón. El Gallobajero se defiende disoluto. Dña. Gallina se refugia en Dn. Gallo, mientras el Gallobajero vuelve a escarbar. Dn. Gallo y Dña. Gallina se dirigen al intruso. Dn. Gallo lo increpa. El Gallobajero enfrenta agresivo a Dn. Gallo. Bota violentamente su gorro en el piso, deja a un lado su larga bufanda, Dn. Gallo entrega su sombrero a Dña. Gallina y se traban en terrible pelea. Dña. Gallina se horroriza. Pide clemencia al cielo. Intenta sepa-
  • 23. Petronio Cáceres23rarles. Se desanima. No sabe qué hacer. Mira las cosas botadas.Su rostro se ilumina con una idea. Rápidamente recoge la bufan-da y la gorra del Gallobajero, un nuevo objeto de la basura, dagracias al cielo y escapa con todo en dirección a la iglesia.Dn. Gallo y El Gallobajero ruedan por el suelo, se levantan, segolpean, se sueltan, toman aire. Se miran con odio y con cautela.De pronto, ponen atención al espacio que los rodea. Notan queya no está Dña Gallina. Dn. Gallo la busca por uno y otro lado. ElGallobajero busca su bufanda y su gorra. Dn. Gallo busca enton-ces su sombrero. No escuentran. Hacen un gesto de comprensiónde lo ocurrido. Resignados se dan disculpas. Dn. Gallo saca unabotella de licor de un bolsillo. Brindan. Se abrazan. Se van juntosbebiendo pico a pico.TELÓN
  • 24. Colectivo Teatral AristaDirección: Barrio Salvador Celi. Isla Baltra e IslaIsabela, Lote 53 cta@artepresente.net www.cta.artepresente.netQuito - Ecuador
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